El borrador del nuevo Estatuto Marco ha puesto en pie de guerra al conjunto de la profesión médica y con razón. Mónica García pretende mantener a los profesionales en la sanidad pública a base de imposiciones y de limitaciones. Obligará a los nuevos especialistas a trabajar en exclusiva en la pública durante cinco años impidiendo que los médicos puedan elegir la fórmula que garantice su prosperidad. Así, en lugar de mejorar las condiciones laborales para que los médicos se mantengan en el sistema por voluntad propia, se les obliga a quedarse por Ley. Samuel García Rubio, portavoz de MUD, deja claro que este no es el camino.