monica e1737118661994 - Ofensiva total de Mónica García contra el colectivo médico con la reforma del Estatuto Marco

La reforma del Estatuto Marco se presentaba como una oportunidad de oro para acabar de una vez por todas con los problemas de la profesión médica. Pensábamos que solo quedaba mejorar con las condiciones laborales actuales pero hemos descubierto que siempre se puede caer más bajo. Las modificaciones que plantea el ministerio de Mónica García empeoran nuestras condiciones laborales más si cabe. Podemos decir sin miedo a equivocarnos que el nuevo Estatuto Marco atenta directamente contra la profesión médica. 

Un claro ejemplo lo vemos con los nuevos médicos especialistas recién salidos del MIR. Se verán obligados a permanecer cinco años en el sistema público tras la residencia sin poder ejercer en la privada ni en exclusiva ni de forma complementaria. Algo que solo nos aplica a nosotros, no al resto de profesiones sanitarias. 

Por otro lado, no podemos aceptar que los jefes de servicio solo puedan desempeñar su profesión en la pública. Si el profesional cumple con sus horarios y con sus obligaciones en la sanidad pública, está en su derecho de trabajar donde desee incluso si se trata de otra actividad profesional. 

Sanidad ha desoído por completo todas las reivindicaciones del colectivo. Solo en las guardias ha planteado un pequeña cambio: pasan de 24 a 17 horas. Un parche que con toda seguridad traerá grandes problemas de gestión pues el déficit de profesionales persiste. 

Lo que más nos llama la atención es que una compañera de profesión (ahora ministra) vaya en contra de los suyos conociendo de primera mano los problemas que sufrimos. Quizá no se plantea volver a ejercer y por eso nos deja desamparados. 

Esperamos que los colegios, sindicatos y asociaciones del gremio se levanten contra el hundimiento por ley del ejercicio de la medicina. Médicos Unidos por sus Derechos llama a una acción conjunta del colectivo a nivel nacional para frenar esta ofensiva frontal contra nuestra profesión. Es hora de dejar de lado el corporativismo de determinadas organizaciones médicas que no ha servido para nada. Es el momento de cambiar la estrategia y de unirnos todos de verdad dejando a un lado las siglas. Todo sea por nuestro bienestar que es también el de los pacientes.