El Estatuto Marco que planea aprobar Sanidad es un auténtico ataque frontal contra la profesión médica. Las condiciones laborales ya era malas pero empeoran a un más con la propuesta de reforma de Mónica García. Ante esto, le toca al colectivo médico unirse y frenar esta nueva legislación que da la puntilla a la profesión. De no hacerlo, la precariedad será ley y no habrá oportunidad de revertir la situación hasta dentro de varias décadas.