El Ministerio de Sanidad insiste en paliar el déficit de médicos en el sistema público mediante la creación de nuevas plazas de medicina en las facultades. Una solución que no es tal pues la falta de médicos radica en las malas condiciones del colectivo que obligan a los profesionales a marcharse a la medicina privada o directamente al extranjero en busca de prosperidad. Además, la inversión en la formación profesionales es muy alta. Cabe preguntarse por qué no se invierten esos cientos de millones de euros en mejorar las condiciones laborales para estabilizar las plantillas y acabar de una vez por todas con la escasez de médicos en la pública. Nuestro portavoz, Samuel García Rubio, explica por qué la creación de nuevas plazas es la peor solución: