Samuel García Rubio estalla contra los sindicatos y contra el Gobierno por oponerse al Estatuto del Médico. No desean que bajo ningún concepto los médicos puedan negociar sus propias condiciones. Prefieren que el médico siga cargando con el enorme peso de la inestabilidad del sistema. Unos (administración) porque sale mucho más barato, evita que tengan que hacer una buena gestión de los recursos humanos, y mantiene votos de otras profesiones más numerosas; y otros (sindicatos) porque temen perder sus jugosas subvenciones.