
Los médicos del País Vasco han logrado arrancar un acuerdo para mejorar sus condiciones laborales a la comunidad autónoma. Se ha sella un compromiso que incluye un incremento de hasta el 38% en el pago de las guardias, mejores descansos, la exención de realizar guardias a partir de los 50 años y una subida lineal de 300 euros mensuales. Un acuerdo logrado con el esfuerzo de la profesión que lleva meses de huelgas y movilizaciones, presionando para que el gobieno vasco escuche sus legítimas reivindicaciones. Una de las medidas de presión fue dejar de realizar peonadas.
Pues bien, ahora, los sindicatos SATSE, ELA Euskal Sindikatua, LAB, CCOO, UGT recurren el pacto al no estar conformes con que se haya negociado solo con los médicos. Afirman que el acuerdo alcanzado fue «clandestino». Además, dan por roto el diálogo con la administración y anuncian huelgas en otoño.
Ante esta posición sindical cabe hacer una reflexión. Resulta llamativo que las mejoras conseguidas por la movilización del colectivo médico sean susceptibles de hacerse extensivas al resto de colectivos, mientras que reivindicaciones históricas de los médicos, como la equiparación efectiva de su jornada ordinaria con la del resto de trabajadores del Sistema Nacional de Salud, la no imposición de jornada complementaria o la recuperación de derechos retributivos perdidos, continúen sin encontrar adecuada respuesta en los actuales órganos de negociación. No parece compatible reclamar la universalización de los beneficios obtenidos por la movilización del colectivo médico y, simultáneamente, negar a éste la posibilidad de disponer de un ámbito propio en el que defender aquellas reivindicaciones que le son exclusivas.
Desde MUD valoramos muy positivamente los acuerdos alcanzados por los compañeros de Euskadi. Sin embargo, echamos en falta la principal reivindicación que ha llevado al colectivo médico a movilizarse durante el último año y medio: el reconocimiento de la singularidad de la profesión médica mediante el apoyo a la aprobación de un Estatuto propio y la creación de un ámbito de negociación específico para el colectivo. Comenta el acuerdo y la polémica de los sindicatos nuestro portavoz Samuel García Rubio:
¿Puede Osakidetza mejorar las condiciones laborales de un colectivo financiando de hecho esa mejora con un incremento de la carga asistencial de otro colectivo que ya percibe una retribución inferior?
Me refiero a que la libranza de las guardias de los viernes(merecida claramente) hace que las ausencias de las mañanas de trabajo ordinaria generen más trabajo en los médicos de más de 55 años que ya hemos dejado de hacer guardias.
Hola Montse. ¿Y las libranzas de los martes no tienen el mismo problema teórico?
No estoy en contra de las libranzas si no de que se mejoren condiciones a coste cero y se pongan medallas de que han hecho algo