
El Sindicato Médicos Unidos (SMU) ha recibido una comunicación por parte de los médicos del Hospital Universitario de Bellvitge en la que se alerta de que la dirección ha comenzado a adoptar, tras la huelga médica, decisiones organizativas que recaen sobre los servicios que más la secundaron. El caso más relevante es el traslado a la jornada de mañana del programa de trasplante renal de donante vivo, uno de los de referencia en España y Europa, en el que participan Urología, Nefrología y Anestesiología. La decisión se ha tomado, según denuncian los médicos de dicho hospital, sin que conste ningún informe técnico ni clínico la respalde y con la oposición de todos los servicios implicados.
Un programa de excelencia
El programa de trasplante renal de donante vivo de Bellvitge lleva más de veinte años funcionando con una organización estable y sitúa al hospital como referencia estatal y entre los de mayor volumen y calidad de Europa. Es el resultado de dos décadas de trabajo coordinado entre varios servicios y de una estructura horaria que ha demostrado ser eficaz y segura, tanto para el receptor como para el donante.
Sin informe técnico ni clínico, y con el rechazo de todos los servicios implicados
No consta ningún informe técnico, clínico, organizativo ni de seguridad del paciente que justifique el cambio. Los facultativos lo han solicitado por los cauces internos del hospital y a través del Portal de Transparencia de la Generalitat, y no se les ha facilitado ninguno. Tampoco se consultó a los profesionales que sostienen el programa.
Todos los servicios implicados en el trasplante (Urología, Nefrología y Anestesiología) se han opuesto al traslado. Sus responsables trasladaron el rechazo unánime a la Dirección, primero a través de los jefes de servicio y después por escrito. La Dirección ha seguido adelante.
El resultado es un programa con cuatro quirófanos semanales menos, que además pasa a ocupar quirófanos de la jornada ordinaria antes dedicados a otra actividad, con el consiguiente impacto en la lista de espera. El único efecto económico verificable del cambio es la supresión del pago de la actividad extraordinaria a los profesionales implicados, ya que el programa se realizaba fuera de la jornada ordinaria. Una decisión que no parece aislada
Consecuencias para los profesionales que secundaron la huelga:
– Durante la jornada de huelga del 17 de junio se mantuvo la programación ordinaria en quirófanos de servicios mínimos, una actuación que un juzgado acaba de declarar nula.
– Un grupo de anestesiólogos que, en un momento concreto del conflicto, suspendió la actividad extraordinaria de tarde para presionar a la Generalitat a negociar fue apartado de esa actividad una vez recuperada la normalidad, mientras se mantenía para el resto y sin que se comunicara criterio alguno por escrito. Solo después de que los afectados lo denunciaran por escrito ante el hospital y ante la Generalitat, la situación ha empezado a revertirse, poco a poco.
Decisiones distintas que, en conjunto, apuntan a un desgaste de quienes ejercen el derecho de huelga y que, a juicio de SMU, merecen ser examinadas por la Administración sanitaria.
Una sentencia ya reconoce que se vulneró el derecho de huelga
El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 8 de Barcelona, en sentencia de 6 de octubre de 2026, ha declarado vulnerado el derecho fundamental de huelga de un anestesiólogo del servicio y nula de pleno derecho la actuación del Institut Català de la Salut (ICS), por hacerle intervenir durante la jornada de huelga del 17 de junio en una cirugía no urgente en un quirófano de servicios mínimos. El juez concluye que el criterio de la dirección médica «no respondía al cumplimiento de la Orden de servicios mínimos, sino a otras finalidades», como la optimización de recursos, y señala que la declaración judicial «debería ser suficiente para que el ICS rectificase». Para SMU, es un precedente relevante ya que un juzgado ha constatado que durante la huelga se aplicaron en Bellvitge criterios ajenos a la asistencia.
SMU exige transparencia y la restitución del programa
El Sindicato Médicos Unidos reclama a la Dirección del Hospital Universitari de Bellvitge, al ICS y a la Conselleria de Salut el restablecimiento del programa de trasplante renal de donante vivo en sus condiciones habituales con un plan para recuperar la actividad no realizada; la publicación del informe que justificó el cambio o la declaración expresa de que no existe; el acceso a la actividad extraordinaria en condiciones de igualdad, con criterios objetivos y públicos; y que se examine si estas decisiones guardan relación con el ejercicio del derecho de huelga.
SMU recuerda que el derecho de huelga es una garantía fundamental y que su ejercicio no puede traducirse en decisiones organizativas que acaben afectando a los servicios que lo ejercieron ni sobre sus pacientes.
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